viernes, 20 de abril de 2012

Manuela Carrasco -Suspiro flamenco-


Presenta su espectáculo en el Teatro Alhambra el próximo lunes
Suspiro flamenco, pausa provocada ante el flo­reado estilo y diversos colores que provoca como su bien nombre dice, este espectácu­lo dulcificado por la gran figura de Manuela Carrasco. Sentimientos a flor de piel, anhe­lo, alivio, fuerza pura, ilusión, embrujo, los que nos hace sentir.

El aire que despiden sus movimientos, sus brazos de diosa, llevan la voz del encuen­tro de culturas, del arranque de la historia del flamenco con los sueños actuales. Sus distintas formas de mover su cuerpo, sus maneras, su porte de mujer gitana, surgen de lo antiguo para encontrarse con nuestro tiempo.

En este experimento que penetra, con un gran respaldo musical, convergen tarantos, alegrías, fandangos o tangos, en los que La Faraona del baile nos muestra su grandeza, lo que le ha valido el reconocimiento como Hija Predilecta de Andalucía, Premio Nacio­nal de Danza o Embajadora de la Paz.

MANUELA CARRASCO

Bailaora autodidacta, Manuela Carrasco (Se­villa, 1954) debuta con solo once años en el tablao La Cochera de Sevilla, dejando constancia de su arte aprendido desde muy niña.

Emparentada con los Cordobeses y los Camborios, familias de renombre den­tro del mundo flamenco, a muy temprana edad forma parte de la compañía de Curro Vélez, con quien giró por Europa durante dos años. En su regreso a España trabajó un año como primera figura en el tablao Los Gallos de Sevilla y en Los Canasteros de Ma­drid. Juan de Dios Ramírez Heredia la llama «la diosa del flamenco» por su esbelta fi­gura, estatura y belleza, y por la fuerza de su baile gitano, sobrenombre por el que es conocida desde esa época.

Los reconocimientos le llegaron en los se­tenta, cuando participa en la Reunión de Cante Jondo de La Puebla de Cazalla, con notable éxito de público y crítica; o con la concesión del Premio Nacional Pastora Im­perio en 1974 en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba. Un año después recibe el Premio Embajadores de la Paz en San Remo (Italia). Sin embargo, la distinción más importante de su carrera es el Premio Nacional de Danza recibido en 2007. En 2008 es galardonada además con la Medalla de Oro de Andalucía, por haber llevado el arte fla­menco, máximo referente cultural andaluz, por todo el mundo. Los premios recibidos vienen a colmar una vida dedicada por en­tero al arte flamenco en general y al baile en particular. Corroboran esta dedicación decenas de espectáculos que ha creado a lo largo de su vida y que ha paseado por los principales escenarios nacionales e inter­nacionales: Ayer, hoy y mañana flamenco (1983), La diosa(1993), Corazón flamenco (1996), Jondo Adonai (2000), Manuela Carrasco en Concierto (2001), Tierra y fuego (2003) o Romalí (2006) son algunos de ellos.

FICHA ARTÍSTICA
Baile: Manuela Carrasco, Rafael de Carmen, El Choro y Óscar de los Reyes
Cante: Pepe de Pura, Emilio Molina y Luis Moneo
Guitarra: Joaquín Amador y Paco Iglesias
Percusión: José Carrasco

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