sábado, 7 de julio de 2012

Un guitarrista yanqui, judío y "gitano", pone el flamenco en "Ainadamar"

Fuente: diariovasco.com 07/07/12
Concha Barrigós.
Madrid, 6 jul (EFE).- Los padres de Adam Kofler (Tel Aviv, 1966) eran unos "bohemios" que hallaron en el Sacromonte (Granada) el lugar ideal para que su retoño veraneara y así fue como él se hizo "una mijilla" gitano, aprendió flamenco y la guitarra que toca desde hace 20 años en Los Ángeles (EE.UU) y a partir de mañana en el Real.

Su apellido, explica a Efe el artista, significa en hebreo "propio del monte" pero es que, además, en Granada vivía "en lo alto de la cuesta" con la familia gitana con la que pasaba los veranos, por eso era casi "de cajón" que su nombre artístico acabara siendo Adam del Monte, con el que se presenta mañana en Madrid en el estreno mundial de la nueva versión de "Ainadamar".

"Mi padre es pintor y músico y mi madre tiene un fondo literario y es conservadora de arte. En los 60, ser bohemio y viajar a España desde un país como Alemania, donde vivíamos entonces, era sencillo, barato y fácil. Yo tenía 7 años y me dejaron con una familia gitana que me cuidó durante tres meses", relata.

En el Sacromonte, donde pasó sus "veraneos" entre los 7 y los 14 años, su maestro fue Pepe Habichuela, "un flamenco con una cosa monumental: es el 'link' entre Sabicas y Paco de Lucía", asegura.

De él aprendió el ritmo y "el aire", y luego viajó a Inglaterra, donde estudió guitarra clásica. Vivió 7 años en Madrid y ya lleva 20 en Los Ángeles, donde, "entre otras cosas", es profesor de guitarra de la Universidad del Sur de California.

Está entusiasmado con su actuación en el Real y, "encima", poniendo la guitarra flamenca en la ópera de Osvaldo Golijov, que se estrena el domingo en su tercera, y parece que "definitiva", versión, con dirección musical de Alejo Pérez y escénica de Peter Sellars y Nuria Espert recitando poemas de García Lorca.

"Esta obra se estrenó en 2003 sin mí, pero cuando en 2005 Deutsche Grammophon quiso grabar la segunda versión -la ópera obtendría con ella 2 Grammy- Osvaldo me llamó y quiso que fuera yo el que tocara la guitarra flamenca. Quería a alguien que supiera leer música, tocar con orquesta y formación clásica", explica.

La guitarra en "Ainadamar", una ópera sobre la muerte de Federico García Lorca imaginada por su amiga y musa la actriz Margarita Xirgú, "aporta una dimensión rítmica importante, un sabor flamenco que es imprescindible para destacar los matices" de la poesía del granadino.
La versión que se estrena mañana es, dice, "genial, absolutamente inspiradora y sublime", y ha aprendido "muchísimo" haciéndola porque Golijov le ha dado "cierta libertad" para poner su "corazón y fantasía" en "cosillas".

Del Monte acompaña, desde el foso, a Espert en uno de los poemas, ha compuesto la música de la escena del bar y durante toda la ópera va "p'alante y p'atrás", "en gitano puro", aportando acentos rítmicos, acordes armónicos y punteos melódicos.

Los Angeles es su "base" pero toca por todo el mundo, y le encantaría actuar con orquesta en España con su segundo concierto para guitarra flamenca y orquesta, "Paisajes", con la Santa Monica Symphony, en el que "abre ventanas" al Sacromonte, a Buenos Aires y a Dahab, en la Península del Sinaí.

Ahora él es "mucho más errante" de lo que fueron sus padres: "tengo el gusto gitano y judío por vivir en distintos países y por la fiesta. Me encanta juntar la noche con el día, sobre todo cuando me visita la inspiración".

Al guitarrista, que habla cinco idiomas, "además del andaluz", le gustaría compartir alguna vez escenario con los que más admira del flamenco actual, es decir, Josemi Carmona -hijo de Habichuela- o Jesús de Rosario, en la guitarra, y Estrella Morente y Duquende al cante. "Casi ná", se ríe de nuevo.

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