viernes, 24 de agosto de 2012

Rubén Olmo: “Con trabajo y tesón se llega a todo”

JINDRA VAN HECK

El director del Ballet de Andalucía Rubén Olmo está presentando su espectáculo Metáfora Flamenca y Llanto por Ignacio Sánchez Mejías en el Teatro del Generalife hasta el 31 de agosto. Aprovechamos que esta semana además ha impartido un curso de técnica flamenca en la Escuela Carmen de las Cuevas de nivel avanzado/profesional para que nos cuente sobre su experiencia granadina.

Cuéntanos como empezaste a ser bailarín ¿cuántos años llevas bailando?

Empecé en una escuela de baile flamenco con 5 años y cuando tenía 8 años empecé a bailar en el conservatorio de Sevilla, haciendo la carrera de clásico y la de clásico español. Entonces llevo casi toda mi vida bailando.

Entre ser bailarín y ser coreógrafo, ¿en qué consiste para ti la diferencia más grande?

El bailarín ya lo tiene difícil porque tiene que preocuparse de su cuerpo y de su técnica. Pero el coreógrafo, a parte de bailar y tener esto más que cubierto, tiene que hacer un puzzle y crear una historia. Además tiene que ser maestro, conocer la danza en todas sus vertientes y tener mucha riqueza para poder coreografiar. Coreografiar llega más allá. Es un proceso, es como un embarazo hasta que estrenas.

¿Cuánto tiempo habéis tardado en crear el espectáculo Metáfora y Llanto por Ignacio Sánchez Mejías?

Con el Ballet Flamenco de Andalucía hemos tenido muy poco tiempo. En realidad cuando me dieron la dirección, tuve que hacer audiciones y crear la compañía nueva. Para el espectáculo Metáfora tuvimos 2 meses, que para montar un ballet no es mucho tiempo. Pero llegamos muy bien a tiempo.

Para Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, que estrenamos solamente en Granada, hemos tenido aún menos tiempo.

Los artistas invitados son Pastora Galván y Antonio Canales ¿qué tal trabajar con ellos? 
Pastora ha sido como una hermana mía, estuvimos juntos en el colegio y en el conservatorio. Trabajar con ella es muy fácil, porque sabe lo que es un ballet. Además para mí es una de las mejores bailaoras que tenemos en estos tiempos.

Antonio para mi es una estrella y tenerlo con nosotros es un honor, estamos disfrutando todas las noches de él y además estamos aprendiendo mucho de un veterano.

Estás bailando con el Ballet Flamenco de Andalucía en los Jardines del Generalife ¿qué sensación te trae este sitio?

Me trae muchos recuerdos, porque con el Ballet Nacional de España ya había pisado el Generalife cuando era muy joven, durante el Festival de Música y Danza de Granada. Fue antes de que se reformara el Teatro del Generalife, conocer ahora el mismo teatro con las condiciones mejoradas como los estudios de danza debajo del escenario y los camerinos, es otra cosa.

Estoy disfrutando mucho de todas las actuaciones, se crean noches muy mágicas allí.

Después de Granada ¿dónde se podrá ver el espectáculo?

En septiembre vamos a estar en Barcelona y luego en octubre y noviembre vamos de gira por México, Pánama, Costa Rica, Colombia y Ecuador.

Ahora estás impartiendo un curso de técnica flamenca en la Escuela Carmen de las Cuevas a bailaores con nivel avanzado/profesional ¿Cómo es esa experiencia?

Me gusta mucho la pedagogía, y llevo dando clases ya mucho tiempo. Disfruto de ver la evolución en los alumnos, pero siempre se lo digo a ellos que yo vengo en unos días a ofrecerles mi técnica y mi forma. Ellos lo tienen que desarrollar después. Pero casi todo el mundo que ha seguido mis instrucciones ha tenido muy buenas experiencias y muy buena técnica.

¿Qué les enseñas?
Les enseño la técnica de zapatear limpio, la colocación del cuerpo… a entender el flamenco no solo desde la raza y la pureza, porque eso viene con la inspiración del momento y te sale solo, pero necesitas una técnica para cuando ese duende y esa raza no esté, porque todos los días no se está con la misma emoción; yo les transmito sobre todo mi lenguaje, que no se llega a algo sin hacer nada, que tienen que trabajar mucho y que es una carrera que nunca acaba, en la que siempre tienes que estar reciclándote.

¿Qué es lo más importante que quieres que los alumnos se lleven del curso?

Lo más importante es transmitirles el trabajo diario, y sobre todo la técnica de giros y la colocación del cuerpo. Lo más importante es la limpieza de los pies. No hablamos de velocidad, hablamos de un lenguaje flamenco.

A Granada vienen de todo el mundo a aprender flamenco, ¿qué consejos tienes para los que quieren ser bailaores o bailar en una compañía/ballet?

Pues que ahora mismo no se mira si son de Francia, si son de Alemania o de cualquier país. Se mira el arte y el baile y todo el mundo tiene las mismas oportunidades. Hay que tener paciencia porque lógicamente juegan con que no lo han hecho desde chiquititos. El flamenco aquí normalmente se transmite a los niños, pero con el trabajo y el tesón se llega a todo.

¿Cuántas horas ensayas tú al día?

En un día normal suelo ensayar 5 ó 6 horas al día, cuando estoy montando un espectáculo ni cuento las horas, porque puedo encerrarme en el estudio a las 9 de la mañana y salir a las 10 de la noche. En realidad casi todo el día estoy liado con el baile y con la danza, cuando no es bailando es montando y creando una nueva coreografía en casa - ¡realmente se echan muchas horas!

Rubén Olmo volverá a impartir un curso de técnica flamenca para los niveles intermedio y avanzado/profesional del 17 al 21 de diciembre en la Escuela Carmen de las Cuevas.

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