viernes, 10 de agosto de 2012

Un lenguaje personal

JORGE FERNÁNDEZ BUSTOS
CRÍTICA

XIV Muestra de Flamenco – Los veranos del Corral

Músicos: Lucía ‘la Piñona’ (baile); Trini de la Isla y Moi de Morón (cante); Miguel Pérez (guitarra); Jorge Pérez (percusión). 
Lugar: Corral del Carbón. 
Aforo: casi lleno. 
Fecha: 9 de agosto de 2012

Me alegran sobremanera algunas cuestiones que resalto a continuación. En primer lugar escribir sobre un espectáculo que me ha gustado (el Corral del Carbón es especialista en proporcionarme estas pequeñas satisfacciones). En segundo lugar comprobar que algunos premios son justos y acertados, como el Desplante en las últimas ediciones de las Minas de la Unión.

Este máximo galardón del baile flamenco recayó el pasado año (2011) en la bailaora de Jimena de la Frontera Lucía ‘la Piñona’, a la que vimos actuar ayer jueves en los Encuentros granadinos.

Es la segunda vez que veo a esta gaditana en directo (por primera vez la contemplé una concurrida noche en La Platería no hace mucho) y, lejos de ponerle algún pero, todo se convierte en halagos y parabienes. Incluso diría, como dicta la coherencia, que mejora con el tiempo, lo cual quiere decir que aún tiene mucho que darnos.

La joven bailaora, aunque de indiscutibles formas de la escuela sevillana, goza de un lenguaje personal, de pies afinados y brazos maravillosos, a los que acompañan unas manos que bailan por sí mismas. Su expresión es solemne y acorde con las formas que propone. El juego de cintura, un manantial a tener en cuenta.

Su propuesta, nada convencional, comienza con una caña algo acelerada que le da juego a un baile estiloso, lleno de sugerencias y zapateo, que aborda con pantalón y Manila de amplio vuelo que abandona a su mitad para dar mayor realce a su figura.

El cuadro que la arropa es eficaz, sobre todo Miguel Pérez a la guitarra que, sin ser un virtuoso, rellena el ambiente con su precisión y fuerza (hay momentos que nos recuerda a Miguel Ochando). Los cantaores, Trini de la Isla y Moi de Morón, sin embargo, no están en su mejor día, aunque se van afinando a lo largo de la noche. Cantando juntos, hasta el final, no acaban de entenderse y el de Morón, con claros signos de agotamiento, no termina de entrar en el juego. La percusión de Jorge Pérez es bastante correcta.

El sonido por su parte también termina ajustándose pues comienza descompensado restándole protagonismo a las voces.

Un par de malagueñas, que comienzan por Chacón, dan paso a las desbordantes alegrías que La Piñona emprende con vestido blanco de cola y pañuelo al cuello de colores tierra reivindicando su tierra. La bata baila por sí misma y a la artista se le queda pequeño el escenario, tanto que en una de sus vueltas arrastra uno de los micrófonos.

Miguel Pérez, apoyado por la caja, se asoma por Huelva, antes de que la bailaora, vestida de negro, lo dé todo por seguiriyas, que comienzan por tonás. Aquí se pueden apreciar detalles contemporáneos que expanden su baile sin abandonar esa flamencura tan propia.

El fin de fiestas por bulerías, otro detalle curioso, se incorpora dentro del espectáculo. Comienza por pregones y adquiere una gran eficacia sin dejar de ser una pincelada, el simpático guiño final.

más información sobre los espectáculos de los Veranos del Corral  y venta de entradas

1 comentario:

  1. Estimado Sr.Bustos: El sonido está descompensado en la mayor parte del tiempo de todos y cada uno de los espectáculos... Es de alabar, vistas las circunstancias, de que se atreva a señalar tal incidencia.
    Descompensación, fuera de plano, desnaturalidad, etc. son términos un poco abruptos para oídos insensibles a la par que insignificantes para la impresionabilidad del foráneo pero imperdonable para quien intenta hacer de su trabajo algo bello.
    Estos "individuos responsables del sonido" han conseguido en dos dias lo que o no pude en doce años (tener chicharra en las dos guitarras y dejar los micros cerrados de los cantaores cuando empiezan a cantar por Levante, por ejemplo).
    Le animo que prosiga con innegable labor en pro de mejorar la calidad global de los espectáculos Flamencos.

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