sábado, 1 de septiembre de 2012

El trabajo que hay detrás

JORGE FERNÁNDEZ BUSTOS
CRÍTICA

II Festival de las Cuevas - Noches flamencas en el Sacromonte
Noches de madera / Raimundo Benítez  


Primera parte: Jorge el Pisao (guitarra); Juan Masana (bajo eléctrico); David Sorroche y Sergio Gómez ‘Colorao’ (palmas y jaleos); Antonio Gómez (percusión).
Segunda parte: Raimundo Benítez (baile); Rubén Campos (guitarra); David Sorroche y Sergio Gómez ‘Colorao’ (cante); Antonio Gómez (percusión).
Lugar: Museo-Cuevas del Sacromonte.
Aforo: casi lleno. 
Fecha: 31 agosto de 2012

La hermosa luna llena de agosto presidía la noche cuando Jorge ‘el Pisao’ comenzaba la primera parte de un concierto con penas y glorias. La pena viene de la mano, una vez más, por el sonido y el flaco favor que tildó al resultado. La gloria pasa por la entrega, el entusiasmo y el trabajo bien hecho, el trabajo que está detrás de las manos de un tocaor de base entre los notables guitarristas granadinos.

Desde el primer momento se advierte el proceso creativo y rompedor de este músico que, aún siguiendo la estela del cordobés Vicente Amigo, tiene mucho que decir.

La guitarra, aunque limpia y llena de color, suena metálica. Una taranta en solitario, rica en contrastes, donde se aprecia algún guiño morentiano, abre la velada.

Es en la seguiriya sin embargo donde el caos se adueña del escenario. Jorge requiere la presencia de Antonio Gómez a la percusión y de Juan Masana al bajo eléctrico. Cuando este último tañe las primeras cuerdas de fondo, un acople imperdonable se apodera del ambiente. Cada nota de bajo dura bastantes minutos. El guitarrista se ve obligado a parar el concierto hasta que se solucione el tuerto.

El remedio del técnico de sonido pasa por bajar el volumen considerablemente menoscabando así el resto del concierto. El ronroneo del bajo, aunque mitigado, sigue acompañando la escena. Masana opta por limitar su entrega. ¡Es inútil luchar contra los ‘elementos’!

Con algo más de seguridad, pero aún contrariado, el tocaor almeriense afincado en Granada nos propone unas alegrías demostrando su dominio en la fiesta y los temas rítmicos. Conocimiento que se afianza en las bulerías, con una introducción al bajo bastante aplaudida. Para estos dos temas cuenta con las palmas y jaleos de David Sorroche y Sergio Gómez ‘Colorao’, que ilustran también con un poquito de cante.

El recital termina con una acertada rumba, llamada El Cañerete, dedicada a su compañera, presente entre el público.

Estefanía Martínez, que estaba anunciada, por problemas de última hora fue sustituida por Raimundo Benítez en la segunda parte. En gran medida, los problemas de sonido quedaron solucionados. Incluso los pies repiquetearon nítidos (no como la sordera del día anterior). Si seguimos así, será menester prescindir de las primeras partes.

El cuadro de Raimundo es el mismo que el anterior menos el bajista y el guitarrista que es sustituido por el preciso Rubén Campos.

Benítez es un bailaor de oficio que se exige a sí mismo e intenta mostrar un conseguido sello personal. Lo caracterizan su fuerza, un juego de pies vertiginoso, una verticalidad agraciada, su quebrado braceo y un movimiento de cabeza peculiar que le imprime carácter a su baile.

Con sólo compás comienza una soleá por bulerías que muestra todo su potencial. La energía acumulada de este bailaor y su necesidad de contar sobre el escenario, le hace ilustrar también los cantes de levante que vienen a continuación. Tenemos ante nosotros un bailaor trágico y seguro de sí mismo, convencido de su tacón punta y sentido del ritmo, aunque a veces se le puede pedir un poco de reposo.

Un interludio por granaínas, donde una desacertada salida a dos voces la introducen, permite a Raimundo volver con nuevos bríos para ofrecer su traca final por seguiriyas. Una pieza llena de matices y de cambios, quizá demasiado larga, como es su costumbre, que termina por tonás, apreciando las voces exclusivas del ‘Colorao y de Sorroche.

Los prolongados aplausos de un público entusiasta puesto en pie son bien merecidos.

1 comentario:

  1. La cosa está mal pero algunos la ponen peor...
    Todos nos equivocamos pero algunos no se dan cuenta de ello y dificilmente podrán poner remedio a sus "chapuzas".
    Es muy facil venir al cabo del tiempo e inventar la rueda una vez mas a base de módicos precios...
    Con todo el respeto a los señores encargados del sonido, les tengo que decir que con su temeridad echan por tierra el trabajo del Artista y la afición del Respetable... ASI NO SE FOMENTA EL FLAMENCO.

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