sábado, 27 de octubre de 2012

Guerrero, la siembra que germina

Fuente: elmundo.es 26/10/2012
CRÍTICA: MANUEL MARTÍN MARTÍN | Sevilla
Foto: J. Martínez
Patricia Guerrero se ganó en la pasada Bienal el derecho a que la afición sevillana la disfrutara en solitario, de ahí que su presentación en los Jueves Flamencos la haya hecho ‘Desde el Albaycín’, una propuesta en la que confirmó su valía, indudable, pero anteponiendo la técnica al alma de los estilos, lo que explica que no conectara con el público.

Este espectáculo lo estrenó Guerrero en su tierra natal, Granada, allá por octubre de 2010 con motivo de la inauguración de la exposición ‘Matisse y la Alhambra’, y relaciona la coloración de algunas de las obras de inspiración gitana del pintor francés con aquellos rasgos del acervo granadino que afianzan su identidad cultural.

Patricia arranca, pues, inspirándose en el cultivo de la malagueña con abandolaos y fandangos del Albaicín, con lo que sin más riego que el cante enjundioso de dos embajadores de Morón, Moi y El Galli, y una guitarra que huele a matita de alhucema quemada, la de Luis Mariano, auguraba una cosecha muy favorable para tanta economía de medios.

Con la que estaba cayendo de agua en la calle supo dar humedad a una granaína que no demandó más que el mantón de Manila para abonar y preparar el terreno a fin de convertirlo en un semillero de buen gusto, de vuelos en el braceo pero también de tibieza, sobre todo en el ajuste de la planta sobre la raíz de sus ancestros.

Fue así que Guerrero se dispuso a labrar sobre la tierra firme de los tangos de Granada, con los que no logró impactar como cabía esperar, por más que sin dejar de buscar una actualización de los mismos, en ellos prevaleciera el intento permanente de los recuerdos en la memoria, que si no fueron activados es porque el estímulo de los sensuales juegos de cintura no revivieron del todo evocaciones pasadas.

Y como broche, la soleá por bulerías, un baile de un valor nutritivo sólo aceptable, pues no fue rico en proteínas de pasos, grasas de compases y hondura de hierro, ya que a Patricia le faltó llegar a lo más íntimo, a lo más profundo del baile, al que hay que penetrar partiendo el alma y el espíritu de los estilos cantables.

No obstante, si Carmen Guerrero, su madre, puso el vigor de la semilla, y si La Presy, Manolete, Mario Maya o Rubén Olmo, entre sus muchos maestros, fueron el vivero donde la bailaora amplió el rango de sus condiciones ambientales, Patricia Guerrero, con tan sólo 22 años, ha evidenciado en su puesta de largo que hoy sólo germinan frutos en aquellos jardines donde la técnica es la única semilla. El gusto se reserva al cante y la guitarra.

Jueves flamencos

Espectáculo: ‘Desde el Albaycín’, de Patricia Guerrero / Cante: Moi de Morón y David el Galli / Guitarra: Luis Mariano / Percusión: Miguel el Cheyenne / Lugar y fecha: Centro Cultural Cajasol. 25 de octubre de 2012.

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