sábado, 27 de octubre de 2012

La Bienal Flamenca de la ONCE se rinde a la guitarra del Fresquito y la belleza del baile de Patricia Guerrero


Foto: Antonio Navarro
El guitarrista granadino Jorge Espejo, ‘El Fresquito’, recibió anoche en Granada el homenaje la IV Bienal Flamenca de la ONCE en Andalucía, en forma de premio a los nuevos valores a la guitarra que recibió de manos de la directora del Instituto Andaluz del Flamenco, María Ángeles Carrasco.

La noche de la Bienal Flamenca ONCE Andalucía en el teatro Alhambra fue granadina. Por el ‘Fresquito’ que tocó una taranta sentida profundamente que dedicó a José de la Vega y luego tocó unas malagueñas acompañando al cante a Álvaro Rodríguez, ganador del concurso de Diezma. Espejo agradeció a la ONCE el premio, pero sobre todo, le felicitó por su labor social y por abrir las puertas del flamenco a la sociedad “para que puedan salir saliendo valores y savia nueva”, dijo.

La directora del Instituto Andaluz del Flamenco, María Ángeles Carrasco, puso a Jorge Espejo como ejemplo de la fuerza que trae consigo la nueva cantera de valores en el arte andaluz. “Los nuevos brotes del flamenco gozan de una magnífica salud y auguran un futuro muy prometedor para el flamenco”, subrayó.

La noche fue granadina porque, tras las actuaciones de los premiados, la primera bailarina del Ballet Flamenco de Andalucía, la granadina Patricia Guerrero, bailó con el almeriense Eduardo Leal la taranta ‘En Sueño’ de la última producción artística del Ballet que dirige Rubén Olmo, ‘Metáfora’, que va a iniciar la próxima semana una gira internacional que arranca en Atenas.

Bailó al día siguiente de volver a triunfar en Sevilla en otro escenario y después de saber que había sido premiada con el Giraldillo a la artista revelación de la Bienal de Flamenco. Bailó feliz en su casa. Así la belleza de su baile, la expresión de cada uno de sus movimientos, y el paso marcado perfectamente integrado con Eduardo Leal, descubrió que la danza, como una metáfora, es también un torrente de vida y de pasión, de sentido y de sentimientos. Fue un broche de oro a esta IV Bienal Flamenca ONCE Andalucía que reivindicó una vez más a Lorca en los valores de sentimiento y solidaridad que encierran el flamenco.

Flamenco y compromiso

En la gala de entrega de premios, el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Patricio Cárceles, defendió al flamenco como un medio de integración en la sociedad y pidió “imaginación, esfuerzo y coraje” para hacer del flamenco también un motor de desarrollo para Andalucía. “Hoy más que nunca –dijo- es el momento de apostar por el flamenco para generar riqueza, no llanto; para profundizar en su complejidad con rigor y con profesionalidad, porque no hay otro arte más conectado con la realidad de su tiempo, que influya más y que se deje influir más por la sociedad, que éste del arte andaluz”.

De pasó Patricio Cárceles llamó a los poderes públicos, empresarios, profesionales, peñas flamencas, Universidad y medios de comunicación a conservar, difundir y consolidar el patrimonio cultural que significa el flamenco para convertirlo además en una potente industria generadora de riqueza y empleo.

Este año, la Bienal Flamenca ONCE Andalucía 2012 otorgó el Premio Nuevo Valor al cante a la cordobesa Rocío Luna, que recibió la estatuilla de manos del director general de Acción Cultural y Promoción del Arte de la Consejería de Cultura, Sebastián Rueda. El premio Nuevo Valor al artista con discapacidad ha sido para la onubense ‘María Rodríguez’, ciega de nacimiento, que recibió el premio del secretario general de Caja Granada, José Antonio Montilla.

La ONCE y la Federación Andaluza de Cultura para Ciegos (FACUC) organizan esta Bienal en colaboración con Caja Granada, el Consorcio del Milenio del Reino de Granada y la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía a través del Instituto Andaluz del Flamenco.

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