lunes, 19 de noviembre de 2012

Juan Habichuela nieto: 'La guitarra es mi 'sentío', mi vida y mi comer'

Sergio Moreno | Valencia
Le preceden cinco generaciones que empiezan en Tío Miguel y calan en Ketama
En 2011 fue galardonado con el Bordón de Oro del Festival de las Minas
A finales de año presenta disco con Estrella Morente y Marina Heredia al cante

De Granada a Valencia sufriendo el paisaje de un tirón. La guitarra detrás. Él, un clásico que no acusa el cansancio o lo disimula: vaqueros grises, camisa blanca abierta y americana como la de Antonio Carmona, pariente de Juan, en el vídeo de la versión arrumbaíta de Sabina. Y sin embargo. Con un suspiro, deja el estuche encima de la barra y, clic, clac, saca la guitarra y la poca luz de la sala empieza a dorarla. Mira al escenario.

-Qué silla (de tubo metálico) más poco flamenca...

-La verdad es que sí...

Guitarrista de agilidad incontenible, resultado de una genealogía asimilada e intuiciones aprendidas, desata de repente un punteo sin un porqué. Luego una soleá. Luego, ya, si eso, habla. Cinco generaciones que empiezan en el Tío Miguel, cruzan por Juan y Pepe Habichuela, calan en los Ketama y continúan en él dan cuenta de aquella letra que cantaba Camarón por bulerías cuando Paco de Lucía le daba el pulso. "Abuelos, padres y tíos. De los buenos manantiales se forman los buenos ríos".

"En el camino que he tomado y que estoy siguiendo es siempre un halago que te mencionen a tu familia, a un maestro desaparecido como Enrique Morente y el premio de Las Minas (fue galardonado con el Bordón de Oro del Festival de las Minas de La Unión, Murcia, el año pasado)".

En cierto modo, Juan Torres revive la historia del patriarca de los Carmona y uno de los principales del toque flamenco, Juan, y de otros tocaores (los Amador, Sabicas, Paco de Lucía, por ejemplo) que se marcharon jovencísimos a EEUU a poner arte donde hasta el momento el flamenco era una rareza, una frikada o un zumbido de onda corta.

"Cuando acompañaba a Enrique Morente, a los 15 años, improvisábamos mucho. Siempre teníamos unas bases en la composición pero sobre ellas partíamos y salía algo nuevo. Dejábamos fluir la magia del escenario, la influencia del público... a mí eso me gusta notarlo: el calor, las palmas; sentir que el público participa de alguna manera".

"La guitarra es un instrumento que tiene que ver mucho con tu estado de ánimo. Todo lo que te pasa se transmite: si estás un poco triste, si estás alegre... y en eso tiene que ver mucho el público, se mezcla con la emoción, la sensibilidad... y la música vuelve a él".

A finales de año, Juan Habichuela (nieto) presentará su nuevo trabajo discográfico, con colaboraciones como la de Estrella Morente, Marina Heredia, Rosario Flores, Lolita, Antonio Carmona o Soleá Morente. "Aún está en el horno, pero la verdad es que son todos nombres muy especiales. No quiere ser una carta de presentación, de decir 'aquí estoy yo y esto es lo que hago', pero sí he querido tocar todos los palos". Entra y sale del flamenco.

"Cuando toco me siento así. Unas veces me salen cositas 'mu' flamencas y otras más rockerillas... yo me dejo llevar". En la guitarra flamenca ya está todo hecho. No hablamos de hace veinte ni treinta años, sino desde que el instrumento era un requinto. La armonía flamenca se ha actualizado con mucha fusión, muchas mezclas, escalas que no pertenecen al flamenco... está todo hecho pero aún se le puede aportar algo".

Mientras sigue prestigiando su carrera con revelaciones de genio prematuro, con esa auténtica fe que derrocha en la verdad de las cosas, juega con la música y le saca tiempo convertirla en divertimento.

"Me gusta probar cosas nuevas. Con Jota, de Los Planetas (aparece acompañando a la banda en 'La leyenda del espacio'); con el guitarrista de Lenny Kravitz, con el que también he hecho alguna cosita. Cuando participo en todos estos proyectos que no tienen mucho que ver con el flamenco no tengo la idea de hacer algo novedoso, sino algo que atraiga a la gente, que le guste, que le haga disfrutar cuando lo escucha".

Si para Paco de Lucía la guitarra es un instrumento "muy cabrón" ("exige mucha fuerza física y una energía que con los años notas que cada vez te faltan más", maldijo en ELMUNDO.es). Si para Vicente Amigo la guitarra es una "hija de puta que te pone en tu sitio", que "te hace consciente de tus limitaciones", Juan Torres Fajardo también descarga ese 'deshumor' del sacrificio del que se comparten solo indicios, porque todo ocurre en interiores y el músico solo es protagonista en su propia ausencia.

"El instrumento es la amargura de la propia alegría. Es toda una mujer y si no estás con ella, si no la tocas, no te va a querer ni te va a dar lo que quieres expresar. La guitarra es... es... muy capulla, o como la quieras llamar, porque exige muchísimas horas sentado, la misma posición, que afecta a las cervicales, pero después te recompensa".

"De las seis o siete horas de práctica no suelo bajar, pero le he 'echao' hasta más de diez al día. La guitarra en mi 'sentío', mi 'vía' y mi comer. Con constancia, sentimiento y dedicación se puede llegar donde uno quiera".

1 comentario:

  1. Ole los buenos artistas de esta tierra, fenomenal esntrevista a un superdotado en la técnica a la guitarra. Enhorabuena!

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